a) Formulación y evaluación del problema. El objetivo de esta primera fase se centra en especificar el tipo de problema que presenta la persona que solicita ayuda profesional y obtener la mayor información posible por medio de un análisis funcional de dicho problema y todo lo que pueda estar relacionado con el mismo. b) Formulación de hipótesis ( diagnóstico). En base a los datos y a toda la información recogida en la primera fase, se inducen una serie de hipótesis explicativas sobre el caso, informando a la persona que presenta el problema de todos nuestros supuestos y el plan de actuación o tratamiento que vamos a realizar. c) Tratamiento. En esta fase los objetivos fundamentales son: el establecimiento de metas terapéuticas o de cambio, así como la selección del programa de tratamiento y la aplicación de dicho tratamiento. d) Valoración de los resultados. Esta fase implica, básicamente, la comprobación del logro de las metas de cambio propuestas en la fase anterior. e) Seguimiento. El seguimiento implica una nueva valoración del tratamiento transcurrido un tiempo determinado desde su aplicación; es decir, la comprobación de si se mantienen los resultados del tratamiento, para lo cual será necesario un nuevo contacto entre terapeuta y paciente. El tiempo transcurrido para realizar el seguimiento, estará en función del tipo de problema. Por lo general, se realiza en un intervalo de tres, seis meses, e incluso un año. |